Él solía decirme que mis opiniones eran barbaridades de tilde en la primera a. Yo me reía, no se si de diversión, o simplemente por no llorar. Discutíamos. Era su pequeño animal sauvage, o así le gustaba llamarme. Me ponía a prueba, a mi y a mi inteligencia. Decía que su única pretensión era descubrir si debajo del pelo bonito y brillante podía haber una también brillante inteligencia.
Ella era luz, color, pasión, desenfreno, el caballo mas desbocado de la manada. Me fascinaban sus razonamientos brillantemente simples. Quería, hacía. Sus ideas eran un mar revuelto, y su corazón un pozo sin fondo. Su mente bailaba al son de la ultima música que había oído, y nada mas. Me gustaba pensar que yo era su educador, y debía formarla al mundo.
Él gustaba de presentarme problemas aritméticos que yo debía resolver para demostrar hasta donde llegaban mis conocimientos. Cuando él así lo decidía, cambiaba, y me daba uno de sus libros nunca publicados e ilegibles de puro absurdo, para que me culturizase. Yo me aburría mucho. Lo único que me gustaba realmente de todo aquello era oír su voz.
Ella era un caso imposible. No le interesaban mis métodos de enseñanza, y nunca conseguí sacarle una chispa de genialidad a su forma de ver el mundo. Pero aun sabiendo que nunca iba a lograr mi objetivo de volverla un ser mas superior, me seguía fascinando. Y puede que por eso, a pesar de tanto que presumo de ser lógico, pasásemos tanto tiempo juntos.
Él sabia que estaba loca. Ella sabia que no era mas que un pedante.
Y a pesar de todo, ahí estábamos los dos.
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18.12.11
12.4.11
Mute.
Cuando las cosas no marchan, no hay nada que hacer. Resignate, sigue para delante, y no pierdas la esperanza de que alguna dia cambiaran. Aunque no este en tu mano lograr que asi sea. Y es que a veces luchar no sirve de nada. Pero tampoco tiene caso quedarse quieto en un lugar. A lo mejor hay algo que si que se pueda hacer. A lo mejor no. A lo mejor es una perdida de tiempo, y deberias olvidarte de todo eso.
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10.12.10
-Tranquilo chico, no tengas miedo.
+No tengo miedo, he visto borrachos muchas veces.
-¿Qué pinta tienen?
+No hay mucho que ver, bueno, no tanto como ellos parecen creer. ¿Cuánto es lo bastante borracho?
-Buena pregunta. Ven aquí y siéntate. Te diré cuánto es lo bastante borracho. Bien, lo que aquí se ha planteado es cuánto es lo bastante borracho. Y la respuesta es que depende de las células del cerebro.
+¿Del cerebro?
-Así es Harry. Con cada vaso de licor que tomas acabas con cientos de esas células. Pero eso no importa mucho porque tenemos millones. Primero mueren las de la tristeza, así que estás sonriente. Luego mueren las del silencio y todo lo dices en voz alta, aunque no haya ninguna razón, pero eso no importa... no importa, porque después mueren las de la estupidez y hablas con inteligencia. Y por último, las células de los recuerdos... esas son difíciles de matar...
+No tengo miedo, he visto borrachos muchas veces.
-¿Qué pinta tienen?
+No hay mucho que ver, bueno, no tanto como ellos parecen creer. ¿Cuánto es lo bastante borracho?
-Buena pregunta. Ven aquí y siéntate. Te diré cuánto es lo bastante borracho. Bien, lo que aquí se ha planteado es cuánto es lo bastante borracho. Y la respuesta es que depende de las células del cerebro.
+¿Del cerebro?
-Así es Harry. Con cada vaso de licor que tomas acabas con cientos de esas células. Pero eso no importa mucho porque tenemos millones. Primero mueren las de la tristeza, así que estás sonriente. Luego mueren las del silencio y todo lo dices en voz alta, aunque no haya ninguna razón, pero eso no importa... no importa, porque después mueren las de la estupidez y hablas con inteligencia. Y por último, las células de los recuerdos... esas son difíciles de matar...
7.12.10
Polvo de hadas
6.12.10
5.12.10
4.12.10
Aprendiendo a sonreír.
Feel me. Parece que la música lo susurra en tu cabeza, parece que te ata hilos y te maneja como a las marionetas. Y tu te dejas, te dejas manejar, llevar, controlar, te descontrolas de ti misma, y tu mente se va para quizás no volver, y que pase lo que tenga que pasar. Y hay alguien junto a ti, o quizás más, pero no estas sola, no más, nunca más sintiéndote así como si fueras la última. Y significa que la última lágrima ya cayó, y al fin seras esa persona que siempre quisiste ser - divertida, encantadora, envidiada, insouciante, alguien junto a quien todos quieren estar. Y aunque ya no haya más amor, eso no te importa porque no es tan importante, no necesitas amor para vivir, solo respirar, y soñar. Y disfrutar. Y sonreír. Así que estoy aprendiendo a sonreír.
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